Balneoterapia para la artrosis: qué dice la evidencia

Balneoterapia para la artrosis: qué dice la evidencia

Beneficios posibles y límites de la balneoterapia en artrosis, diferencias con hidroterapia y ejercicio acuático, seguridad y expectativas realistas.

Responsable editorial: Equipo editorial del Balneario de Cofrentes

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Respuesta breve: la balneoterapia puede asociarse con alivio del dolor y mejora de la calidad de vida en algunas personas con artrosis, sobre todo a corto plazo. Sin embargo, la certeza global de la evidencia específica es muy baja: los estudios son heterogéneos, presentan riesgo de sesgo y no permiten saber cuánto efecto corresponde al agua mineral, al calor, al movimiento, al descanso o al contexto de la estancia. No ha demostrado restaurar cartílago ni modificar la progresión y no sustituye ejercicio terapéutico ni atención médica.

La forma más sensata de integrarla:

  • Utilizarla como apoyo para aliviar síntomas y facilitar movimiento.
  • Mantener o iniciar un programa de fuerza y actividad adaptada.
  • Elegir un entorno con evaluación de riesgos y objetivos claros.
  • Medir función y calidad de vida, no esperar un cambio radiológico.
  • Revisar contraindicaciones y no asumir que más temperatura o más sesiones son mejores.

Balneoterapia, hidroterapia y ejercicio acuático: no son lo mismo

Los términos se mezclan con frecuencia, pero responden a intervenciones distintas:

  • Balneoterapia: uso terapéutico de aguas mineromedicinales mediante baños u otras técnicas en un balneario.
  • Hidroterapia: empleo del agua con finalidad terapéutica, con independencia de que sea mineromedicinal.
  • Ejercicio acuático: actividad física programada dentro del agua, que puede realizarse en una piscina convencional o termal.
  • Spa de bienestar: instalaciones de agua orientadas al descanso, sin que el agua tenga la condición mineromedicinal ni exista necesariamente un objetivo clínico.

Una sesión puede combinar varias cosas. Por ejemplo, una persona puede bañarse en agua mineromedicinal caliente, hacer ejercicios guiados, caminar más durante la estancia y dormir mejor. Si mejora, resulta difícil atribuir qué parte se debe a la composición del agua y qué parte al conjunto.

La distinción importa porque la evidencia del ejercicio terapéutico es más sólida que la evidencia sobre un efecto químico específico de los minerales. Presentar todo como «el agua trata la artrosis» borra esa diferencia.

Qué han encontrado las revisiones

La síntesis más actual del dossier es un metaanálisis con metodología GRADE publicado en 2025. Incluyó 42 ensayos y observó señales favorables en dolor y calidad de vida, pero calificó la certeza como muy baja. No identificó estudios con bajo riesgo de sesgo y detectó indicios de sesgo de publicación. La lectura completa está disponible en BMJ Open.

Una revisión de 2021 reunió 16 ensayos y 1.273 participantes. Encontró mejorías en dolor, función y calidad de vida con agua termal mineral, pero la heterogeneidad entre estudios fue muy alta, alrededor del 92 % al 96 % en varios análisis. Puede consultar el metaanálisis de 2021. Una heterogeneidad alta significa que los resultados difieren más de lo esperable por azar y que un promedio resume intervenciones y poblaciones poco comparables.

La revisión sistemática de 2023 identificó 17 estudios con resultados generalmente favorables, aunque muchos presentaban baja calidad o alto riesgo de sesgo. La revisión Cochrane sobre balneoterapia y osteoartritis había encontrado posibles beneficios frente a no tratamiento, pero se basó en una búsqueda finalizada en 2006, solo siete ensayos y 498 participantes. Además, los eventos adversos se registraron de forma insuficiente.

El mensaje conjunto no es «no funciona» ni «está probado». Es más preciso: existe una señal de posible alivio, pero la confianza en la magnitud y en la causa específica del efecto es limitada.

Por qué la certeza sigue siendo muy baja

La calidad de una evidencia no depende solo del número de estudios. En balneoterapia aparecen varios problemas recurrentes:

Intervenciones distintas bajo un mismo nombre

Cambian mineralización, temperatura, duración, frecuencia, número de sesiones y tratamientos añadidos. Un ensayo de baños sulfurados no demuestra el mismo efecto para cualquier agua.

Comparadores difíciles

Comparar una estancia con «no tratamiento» no controla atención, expectativas, viaje, descanso o actividad. Un comparador con agua corriente a la misma temperatura es más informativo para aislar minerales, pero no siempre es viable y puede no mantener el cegamiento.

Riesgo de sesgo

Participantes y terapeutas saben a menudo qué intervención reciben. Los estudios pueden ser pequeños, perder participantes o seleccionar resultados favorables. Si los ensayos negativos se publican menos, el promedio disponible parece mejor.

Seguimiento corto

Muchas investigaciones miden al final del programa o pocas semanas después. Esto ayuda a estudiar alivio inmediato, pero no demuestra un beneficio mantenido ni un cambio en la enfermedad.

Resultados estadísticos frente a resultados perceptibles

Una diferencia puede ser estadísticamente significativa y demasiado pequeña para que una persona la considere importante. Los estudios deberían informar cuántos participantes alcanzan una mejoría relevante, no solo el cambio promedio.

Qué podría explicar el alivio

El agua caliente puede reducir rigidez percibida y facilitar movimiento. La flotación disminuye carga aparente y permite practicar tareas que resultan más difíciles en tierra. La presión hidrostática, el entorno, la expectativa y la pausa de obligaciones también pueden influir en síntomas y bienestar.

Los componentes minerales tienen mecanismos biológicos propuestos, pero la demostración clínica de un efecto específico separado del calor y el contexto es incierta. No debería afirmarse que los minerales se absorben y actúan sobre la articulación como mecanismo establecido.

El conjunto de una estancia también puede mejorar rutinas: horarios, paseo, contacto social, descanso y participación en sesiones. Esos cambios son valiosos, pero deben describirse como un paquete. La transparencia no resta mérito a la experiencia; permite fijar expectativas que el servicio puede cumplir.

Qué papel tiene el ejercicio acuático

El ejercicio acuático aprovecha flotación y resistencia para entrenar fuerza, movilidad, equilibrio y capacidad aeróbica. Puede ser especialmente útil si caminar en tierra provoca mucha molestia, existe inseguridad o la persona necesita una entrada gradual al movimiento.

Su beneficio no depende de demostrar un efecto específico de los minerales. Forma parte de la evidencia general de ejercicio para artrosis. NICE identifica el ejercicio terapéutico como tratamiento central y su revisión de evidencia sobre ejercicio analiza modalidades terrestres y acuáticas.

El agua tampoco elimina la necesidad de progresar. Si todas las sesiones mantienen la misma intensidad, la capacidad puede estancarse. Un plan bien diseñado transfiere lo ganado a tareas cotidianas: subir escalones, levantarse, caminar o cargar compras. La terapia acuática puede servir como puente hacia esa función.

Qué beneficios son razonables esperar

Una expectativa proporcionada sería notar durante o después de un programa:

  • menor dolor o rigidez durante un periodo limitado;
  • más facilidad para moverse en el agua;
  • mejor tolerancia a ejercicios;
  • descanso o bienestar percibido;
  • confianza para retomar actividad.

No se puede anticipar una magnitud individual. Algunas personas mejoran, otras apenas notan cambios y otras toleran mal el calor o la carga del programa. La evidencia no permite prometer duración. Tampoco demuestra restauración de cartílago, modificación radiológica, reducción estable de medicación ni prevención de cirugía.

Medir antes y después ayuda. Elija una tarea, como levantarse cinco veces de una silla, caminar una distancia o subir escalones. Añada una escala de impacto y una pregunta sobre sueño. Si el programa ayuda, planifique cómo mantener movimiento al volver a casa.

Seguridad y contraindicaciones

La seguridad depende de temperatura, duración, movilidad, salud cardiovascular, piel y supervisión. El registro deficiente de eventos en algunos ensayos impide concluir que todos los formatos tienen el mismo perfil.

Conviene solicitar valoración antes de una exposición termal intensa si existe enfermedad cardiaca inestable, presión arterial mal controlada, desmayos, insuficiencia respiratoria descompensada, infección activa, herida abierta, incontinencia fecal, alteración importante de sensibilidad o embarazo con dudas clínicas. Una persona con movilidad reducida puede necesitar apoyo para entrar y salir, superficies antideslizantes y una temperatura menor.

Durante la sesión, salga del agua y avise si aparecen mareo, dolor torácico, falta de aire, palpitaciones intensas, debilidad súbita, confusión o malestar creciente. Hidratación, pausas y adaptación importan. Más calor no implica más beneficio.

El personal debe conocer diagnósticos relevantes y tratamientos que puedan afectar tolerancia al calor, presión arterial o equilibrio. Esta información no implica cambiar medicación, sino adaptar el programa y decidir si hace falta autorización médica.

Cómo elegir un programa serio

Antes de reservar, pregunte:

  1. ¿Qué componentes incluye: baños, ejercicio, fisioterapia, educación o descanso?
  2. ¿Quién adapta la temperatura, duración y ejercicios?
  3. ¿Cómo se evalúa movilidad y riesgo de caída?
  4. ¿Qué objetivo realista se acuerda?
  5. ¿Cómo se registran molestias y eventos adversos?
  6. ¿Qué plan se propone para mantener resultados?
  7. ¿Qué parte es balneoterapia y qué parte es ejercicio acuático?

Una explicación seria no necesita presentar el agua como una solución única. Debe reconocer la certeza muy baja de la evidencia específica y mostrar cómo se integra con ejercicio y atención convencional.

Puede conocer el Programa Bienestar Termal o revisar el conjunto de programas de dolor y movilidad. La elección debería depender del objetivo, capacidad y contraindicaciones, no de una promesa uniforme.

Cómo integrarla con el tratamiento de la artrosis

La balneoterapia tiene más sentido como una pieza de un plan que incluye:

  • ejercicio de fuerza y actividad aeróbica;
  • manejo de carga y brotes;
  • apoyo nutricional cuando está indicado;
  • medicación seleccionada por un profesional;
  • ayudas técnicas si responden a una necesidad concreta;
  • valoración quirúrgica cuando la limitación sigue siendo grave.

Durante la estancia, utilice el alivio para practicar movimiento. Después, mantenga dos o tres acciones concretas: una rutina de fuerza, caminatas dosificadas o piscina accesible. Una intervención intensiva sin continuidad puede producir una experiencia agradable, pero difícilmente cambia capacidad a largo plazo.

Si el dolor empeora o la articulación cambia de patrón, no atribuya todo a un brote de artrosis. Consulte antes de aumentar temperatura, sesiones o tratamientos pasivos.

Cuándo consultar

Consulte antes de iniciar si tiene enfermedad cardiovascular o respiratoria inestable, problemas de piel, infección, caídas recientes o dificultad para entrar y salir del agua. Pida valoración si el dolor limita cada vez más, existe hinchazón persistente o el diagnóstico no está claro.

Busque atención rápida ante articulación roja, caliente e intensamente dolorosa con fiebre; incapacidad para apoyar tras una lesión; hinchazón brusca de una pierna; dolor torácico; falta de aire; desmayo; o síntomas neurológicos nuevos.

Preguntas frecuentes

¿La balneoterapia restaura el cartílago?

No hay evidencia fiable de restauración de cartílago ni de modificación de la progresión de la artrosis. Los estudios se centran sobre todo en síntomas y función.

¿Es mejor el agua mineral que una piscina climatizada?

No puede responderse de forma general. Algunos ensayos intentan aislar la composición mineral, pero la heterogeneidad y el riesgo de sesgo impiden afirmar superioridad para cualquier agua o persona.

¿Cuántas sesiones hacen falta?

No existe una dosis óptima establecida. Los protocolos varían en frecuencia, temperatura y duración. La pauta debe adaptarse a tolerancia y objetivos.

¿El alivio suele durar?

Algunos estudios observan efectos durante semanas o meses, pero el seguimiento y la certeza son limitados. Planificar ejercicio después de la estancia es más defendible que confiar en un efecto prolongado por sí solo.

¿Puede sustituir la fisioterapia o los medicamentos?

No debería plantearse como sustitución automática. Puede complementar un plan. Cualquier cambio en medicación o rehabilitación requiere valoración profesional.

Última revisión editorial: 13 de julio de 2026. Contenido elaborado por el equipo editorial con fuentes clínicas y científicas. El Balneario de Cofrentes ofrece servicios termales; esta relación hace especialmente importante declarar los límites de la evidencia. La guía no sustituye una evaluación sanitaria individual.

Fuentes y referencias

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