Responsable editorial: Equipo editorial del Balneario de Cofrentes
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Respuesta breve: la artrosis no es simplemente «desgaste por edad». Afecta a toda la articulación y sus síntomas no se corresponden de forma exacta con la radiografía. El tratamiento con mejor respaldo comienza con información, ejercicio terapéutico adaptado y manejo del peso cuando resulta pertinente. Los antiinflamatorios pueden ayudar en personas seleccionadas, las infiltraciones de corticoide ofrecen alivio breve y la prótesis se valora cuando el impacto en la calidad de vida sigue siendo importante pese a un tratamiento conservador adecuado.
Orden práctico de decisiones:
- Confirmar que el cuadro encaja con artrosis y revisar señales atípicas.
- Construir un plan de fuerza, movilidad y actividad que se pueda mantener.
- Añadir medidas para síntomas según beneficio y riesgo individual.
- Revisar evolución por función y calidad de vida, no solo por dolor o imagen.
- Escalar a valoración especializada si la limitación sigue siendo intensa.
Qué es hoy la artrosis
La artrosis es una enfermedad de toda la articulación. Puede afectar cartílago, hueso subcondral, membrana sinovial, ligamentos, músculos y sistema nervioso. Es frecuente en rodilla, cadera, manos y columna. Edad, lesiones previas, anatomía, carga, genética y factores metabólicos pueden participar, pero ninguna explicación única sirve para todas las personas.
La palabra «desgaste» sugiere una pieza que se consume con el uso y que convendría proteger dejando de moverla. Ese modelo es incompleto. Los tejidos vivos responden a cargas adecuadas, el músculo ayuda a absorberlas y el movimiento favorece la función. La Organización Mundial de la Salud describe la artrosis como una alteración de toda la articulación, no como cartílago gastado de manera aislada.
Tampoco existe una relación exacta entre radiografía y experiencia. Dos personas con imágenes similares pueden tener dolor y capacidad muy distintos. Por eso el objetivo no es «arreglar una radiografía», sino mejorar actividades, sueño, participación y calidad de vida.
Cómo se diagnostica y cuándo hace falta una imagen
Según la guía NICE NG226, en personas de 45 años o más con dolor articular relacionado con la actividad y rigidez matutina de hasta 30 minutos, la artrosis puede diagnosticarse clínicamente sin imagen rutinaria. La historia y la exploración suelen aportar lo necesario para iniciar el tratamiento.
Una radiografía u otra prueba puede estar indicada si hay características atípicas, traumatismo, deformidad rápida, bloqueo verdadero, sospecha de otra enfermedad o planificación quirúrgica. Pedir imágenes de control sin una pregunta concreta rara vez mejora las decisiones.
Algunos datos hacen pensar en alternativas o problemas añadidos: rigidez matutina prolongada, articulación muy inflamada, síntomas sistémicos, dolor de aparición súbita, fiebre o varias articulaciones afectadas de un modo inflamatorio. En esos casos, la evaluación debe ampliar el diagnóstico diferencial.
El núcleo del tratamiento: información, ejercicio y peso sin estigma
Ejercicio terapéutico
El ejercicio es una intervención central, no un último recurso. Una revisión Cochrane de 139 ensayos y 12.468 participantes concluyó que el ejercicio mejora el dolor y la función en artrosis de rodilla, sobre todo a corto plazo. El beneficio medio varía y no existe un formato superior para todas las personas.
Un programa suele combinar:
- fuerza, para mejorar la capacidad de músculos que protegen y mueven la articulación;
- actividad aeróbica, como caminar, bicicleta o ejercicio acuático;
- movilidad, cuando una limitación concreta impide tareas;
- equilibrio y práctica funcional, si existen inestabilidad o riesgo de caída.
Es posible notar algo más de molestia al comenzar. Eso no significa necesariamente que la articulación se deteriore. La dosis debe adaptarse para que la persona pueda repetirla y progresar. Supervisión inicial, material sencillo o trabajo en agua pueden facilitar la adherencia. La terapia acuática es una vía para ejercitarse con menor carga percibida, no una alternativa a fortalecer.
Manejo del peso cuando corresponde
En personas con exceso de peso y artrosis de rodilla o cadera, una reducción sostenible puede disminuir carga y mejorar síntomas. El beneficio no exige alcanzar un peso «ideal». NICE señala que cualquier pérdida puede ayudar y que una reducción mayor suele asociarse con más mejoría.
El enfoque debe evitar culpa y restricciones extremas. Conviene hablar de hábitos, fuerza, sueño, alimentación suficiente y apoyo profesional. El peso es un factor entre muchos, no una explicación moral ni una condición para recibir atención.
Educación y autocuidado
Entender los brotes, planificar actividad y saber ajustar la dosis reduce incertidumbre. Un brote puede relacionarse con un aumento brusco de carga, peor sueño, enfermedad intercurrente o no tener una causa evidente. Durante unos días se puede reducir el volumen, mantener movimiento tolerable y recuperar gradualmente la rutina.
Medicación: alivio con balance de riesgos
La medicación trata síntomas; no sustituye el tratamiento activo ni modifica por sí sola la evolución estructural.
Para artrosis de rodilla, NICE recomienda considerar primero un antiinflamatorio no esteroideo tópico. Si no basta y es apropiado, un antiinflamatorio oral requiere valorar riesgos gastrointestinales, renales, hepáticos y cardiovasculares, además de otros medicamentos. Se busca la dosis eficaz más baja durante el periodo más corto necesario.
El paracetamol no se recomienda de rutina por su beneficio limitado, aunque puede considerarse de forma puntual si otras opciones están contraindicadas. Los opioides potentes no forman parte del manejo habitual. Cualquier decisión debe individualizarla un profesional, especialmente en personas mayores, con anticoagulantes, enfermedad renal, úlcera o riesgo cardiovascular.
Los productos tópicos, el frío o el calor pueden aliviar a algunas personas con una carga menor. Que algo esté disponible sin receta no elimina interacciones ni contraindicaciones.
Infiltraciones: qué pueden y qué no pueden hacer
Una infiltración de corticoide puede ofrecer alivio a corto plazo, aproximadamente entre dos y diez semanas según NICE. Puede tener sentido para atravesar un brote o facilitar la participación en ejercicio. No debe presentarse como reparación articular ni repetirse automáticamente sin revisar el conjunto del tratamiento.
El ácido hialurónico no se recomienda de rutina en NICE. Otras guías difieren en algunos detalles, lo que refleja resultados heterogéneos y distintos criterios sobre magnitud del beneficio, riesgos y costes. La guía OARSI 2019 y la ACR/Arthritis Foundation comparten un núcleo no farmacológico, pero no coinciden en todas las intervenciones.
El plasma rico en plaquetas, o PRP, se estudia para alivio sintomático, pero sus preparaciones varían y las recomendaciones son discordantes. Una mejoría del dolor no demuestra regeneración del cartílago. Las terapias celulares requieren aún más prudencia y no deberían agruparse bajo una tasa única de éxito.
Antes de una infiltración, pregunte:
- qué objetivo concreto se persigue;
- cuánto beneficio medio y duración se esperan;
- qué riesgos y costes existen;
- cómo se combina con ejercicio;
- qué ocurre si no ayuda;
- si el producto y su indicación están autorizados.
Tratamientos que no se recomiendan de rutina
Las guías recientes ayudan también a evitar intervenciones de poco valor. NICE no recomienda de rutina:
- glucosamina;
- electroterapias como TENS, ultrasonidos o láser;
- acupuntura o punción seca para artrosis;
- lavado o desbridamiento artroscópico;
- opioides potentes;
- inyecciones intraarticulares de ácido hialurónico.
Esto no significa que toda persona que haya sentido alivio estuviera equivocada. La experiencia individual puede mejorar por múltiples razones. Una recomendación poblacional pregunta si el beneficio medio, la certeza, la duración, el coste y los riesgos justifican ofrecer una intervención de forma habitual.
Rodilleras, plantillas y ayudas técnicas no son universales. Pueden ser útiles cuando existe inestabilidad, carga biomecánica anormal o dificultad para una tarea concreta. La terapia manual se considera, en su caso, junto al ejercicio y no como sustituto.
Balneoterapia, calor y ejercicio en agua
El agua caliente puede facilitar relajación y movimiento, y algunas personas informan de alivio temporal. Pero conviene distinguir:
- balneoterapia, uso terapéutico de aguas mineromedicinales;
- hidroterapia, uso del agua con fines terapéuticos;
- ejercicio acuático, entrenamiento realizado en agua.
La evidencia específica de balneoterapia para artrosis tiene una certeza global muy baja. El ejercicio acuático se apoya además en la evidencia general de ejercicio y puede resultar accesible cuando caminar en tierra es difícil. Ninguna de estas modalidades ha demostrado restaurar cartílago.
Un programa concentrado puede ayudar a iniciar una rutina, practicar ejercicios y organizar descanso. Si encaja con sus objetivos, puede conocer el Programa Dolor Intensivo. La expectativa razonable es apoyar función y manejo de síntomas, no obtener un resultado idéntico en todas las personas.
Cuándo valorar una prótesis
La prótesis de rodilla o cadera se valora cuando el dolor, la rigidez, la pérdida de función o la deformidad afectan de forma importante a la calidad de vida y el tratamiento no quirúrgico bien realizado no es suficiente o no es adecuado. La decisión combina síntomas, objetivos, salud general, riesgos y preferencias.
La edad, el índice de masa corporal, el tabaquismo o las comorbilidades no deberían utilizarse por sí solos como barreras automáticas para derivar, según NICE. Sí influyen en el riesgo y pueden requerir preparación antes de la cirugía. Una radiografía tampoco decide sola: importa cómo vive la persona.
Consultar cirugía no obliga a operarse. Permite conocer opciones, tiempos, rehabilitación y resultados esperables. Retrasar indefinidamente una derivación cuando la limitación es grave tampoco es necesariamente conservador.
Un plan por fases para empezar
Primeras dos semanas
Elija dos actividades relevantes, mida su punto de partida y programe movimiento tolerable. Por ejemplo, cinco levantamientos de silla, diez minutos de bicicleta y una caminata breve en días alternos.
Semanas tres a seis
Progrese una sola variable. Añada resistencia o duración y practique las tareas que desea recuperar. Si hay un brote, reduzca temporalmente y retome; no vuelva siempre a cero.
Semanas siete a doce
Consolide dos sesiones de fuerza semanales y actividad aeróbica distribuida. Revise función, sueño y participación. Si la evolución es insuficiente, confirme adherencia, dosis, diagnóstico y barreras antes de acumular terapias pasivas.
Este marco general no sustituye una pauta individual. Para explorar opciones acordes con su objetivo puede consultar los programas del Balneario o pedir orientación de reserva, sin que el formulario actúe como evaluación clínica.
Cuándo consultar
Pida valoración si el dolor limita actividades durante semanas, la articulación falla, hay deformidad progresiva o el tratamiento no permite recuperar función. Busque atención rápida si aparece una articulación roja, muy caliente e hinchada con fiebre; dolor intenso súbito; incapacidad para apoyar tras un traumatismo; hinchazón de toda la pierna; dificultad respiratoria; o debilidad neurológica nueva.
No ajuste antiinflamatorios, anticoagulantes ni otros tratamientos por su cuenta. En un brote diferente a los habituales, confirme primero que sigue tratándose del mismo problema.
Preguntas frecuentes
¿El ejercicio desgasta más la articulación?
No cuando se adapta y progresa adecuadamente. El ejercicio mejora dolor y función en promedio. Una subida temporal de molestia puede requerir ajustar dosis, no abandonar todo movimiento.
¿Necesito una resonancia para saber cuánto ha avanzado?
Por lo general, no. El diagnóstico suele ser clínico y la imagen se reserva para dudas, características atípicas o planificación de una intervención.
¿Hay algún suplemento que reconstruya el cartílago?
No hay evidencia fiable de que los suplementos comercializados restauren cartílago en una artrosis establecida. Además, pueden tener interacciones o problemas de calidad.
¿Cuánto tarda en funcionar el ejercicio?
Algunas personas perciben cambios en semanas; otras necesitan varios meses. La constancia y progresión importan. Mida también capacidad y confianza, no solo dolor diario.
¿Una infiltración evita una prótesis?
No puede asegurarse. Algunas ofrecen alivio temporal y pueden facilitar rehabilitación. La necesidad futura de cirugía depende de evolución, impacto y respuesta global.
Última revisión editorial: 13 de julio de 2026. Contenido elaborado por el equipo editorial con fuentes clínicas y científicas; no sustituye una evaluación sanitaria individual.
Fuentes y referencias
- NICE. Osteoarthritis in over 16s: diagnosis and management, NG226, 2022.
- Cochrane. Exercise is an effective therapy to treat knee osteoarthritis, 2024.
- Organización Mundial de la Salud. Artrosis.
- Bannuru R. et al. OARSI guidelines for non-surgical management, 2019.
- Kolasinski S. et al. ACR/Arthritis Foundation guideline, 2019.




